Viernes | 10.06.2005



17:21 | PRIMER DIA DE GOBIERNO DE EDUARDO RODRIGUEZ

Vuelve la tranquilidad a Bolivia tras el repliegue de miles de manifestantes


Cada vez son más los grupos de campesinos y de indígenas que se desmovilizan, mientras los sectores más duros comienzan a darle una tregua al nuevo presidente.


Bolivia quiere paz y tranquilidad. Después de arduas semanas de enfrentamientos y protestas, el país necesita organizarse y volver a la normalidad. Mientras la renuncia del presidente Carlos Mesa y de sus sucesores constitucionales ha traído cierto sosiego a las convulsionadas ciudades, la asunción del nuevo mandatario, Eduardo Rodríguez, parece sumar la calma que faltaba.

Pasado casi medio día desde que Rodríguez tomara posesión del Palacio Quemado, sede del Gobierno boliviano, los cortes de rutas en el interior del país van siendo levantados paulatinamente.

El movimiento campesino acordó conceder una tregua en sus protestas y desbloquear las rutas que unen La Paz con Cochabamba y Santa Cruz.

Así lo informó el viceministro de Gobierno (Interior) saliente, Adrián Oliva quien destacó que los importantes ramales hacia las fronteras de Perú y Chile estaban virtualmente despejados.

Los campesinos, que controlaron las rutas durante tres semanas, decidieron darle un respiro al nuevo presidente pero dijeron estar dispuestos a reanudar las protestas si no define una política sobre los hidrocarburos conveniente para el Estado y el llamado a una Asamblea Constituyente.

En su discurso de investidura, Rodríguez, hasta ayer presidente de la Corte Suprema, que sucede a Mesa, prometió llamar a elecciones anticipadas como exige el movimiento social y convocar a la Constituyente.

En tanto, la mayoría de las rutas que estaban en manos de las facciones del líder cocalero y jefe de la primera fuerza opositora Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales, fue liberada.

El diputado Morales, que controla a una gran parte de los campesinos y cocaleros que bloquean las rutas del país y se manifiestan por las calles del centro de La Paz, había dicho, poco antes de reunirse con otros líderes del MAS, que ”hay que entender que es un nuevo presidente y que tiene voluntad para atender nuestras demandas. Su elección baja la tensión y vamos a aceptar una tregua''.

"Es importante ceder un cuarto intermedio", proclamó desde Sucre un conciliador Morales.

Mineros y campesinos que hostigaron La Paz y Sucre, donde se reunió el Congreso para debatir la renuncia de Mesa, comenzaban a retornar a sus lugares de origen, según medios televisivos.

El dirigente campesino Román Loayza habló de "una tregua de diez días o más para darle tiempo (a Rodríguez) de atender el clamor (del pueblo) de nacionalización (de los hidrocarburos) y Asamblea Constituyente". Por su parte, las juntas vecinales de El Alto dieron un plazo de 72 horas al nuevo presidente para nacionalizar los hidrocarburos y caso contrario anunciaron la radicalización de sus protestas, informó su presidente Abel Mamani.

Una reunión ampliada de dirigentes de nueve distritos vecinales decidió además intensificar el cierre de rutas, especialmente un tramo que conduce a una planta de combustibles y gas licuado, ausente varios días en las bombas de expendio.

En tanto, siete alcaldes bolivianos han depuesto las huelgas de hambre que mantenían para reclamarle a El Alto que levantara los cortes que provocaron el desabastecimiento de La Paz y otras ciudades vecinas.

Junto con la desmovilización de los manifestantes, aparecieron en La Paz como por arte de magia las últimas reservas de combustible en el mercado negro con precios incrementados, mientras los negocios estaban abiertos y abarrotados.

Mientras, una multitud de empleados de oficinas recorría presurosa el centro de la ciudad para retomar la normalidad de sus labores, luego de varios días de irregularidad. Del mismo modo, la banca y el sistema financiero, que habían restringido severamente sus horarios de atención, retomaban el hilo de la cotidianeidad.

Los empleados del municipio regaban los jardines públicos con entusiasmo y bajo un pálido sol invernal que apenas calentaba la mañana, los camiones repartidores de leche, pan y otros alimentos distribuían a manos llenas sus productos con precios ligeramente aumentados.

El transporte público comenzó a funcionar con servicios mínimos, mientras el de tránsito de vehículos particulares sigue siendo escaso por la falta de combustibles. El aeropuerto internacional de La Paz, ubicado cerca de El Alto, comenzaba a normalizar sus operaciones al levantarse un paro por tiempo indefinido declarado ayer por los controladores para los 32 aeropuertos del país.

Fuentes de la terminal aérea confirmaron que la empresa "Aerolíneas Argentinas realiza los vuelos desde Santa Cruz, mientras que la estadounidense American Airlines mantiene los vuelos suspendidos hasta el 13 de junio y Lan Chile continúa sin volar".

En Sucre, unos 3.000 mineros e indígenas quechuas se replegaron y antes de marcharse de la ciudad desfilaron por la Plaza de Armas, donde Rodríguez juró a medianoche.

Al mismo tiempo, centenares de mineros de la provincia andina de Oruro dejaban la ciudad como llegaron tras sortear los cercos de seguridad del Ejército y la Policía en camiones y detonando dinamita.

Mientras, el presidente Rodríguez trabaja para nombrar al gabinete que lo acompañará durante la transición hasta que se celebren las elecciones a las que tendrá que convocar dentro de los próximos seis meses.



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